Desde hace diez años, la asociación Lur Maitea mantiene una cruzada contra los riesgos para la salud que, a su juicio, soportan los residentes de Sondika, Derio, Loiu y Erandio Goikoa al convivir a diario con ruidos muy superiores a los 65 decibelios provocados por el aeropuerto de Loiu. El juzgado de lo contencioso-Administrativo número 2 de Bilbao impugnó el pasado mes de mayo el decreto del Ayuntamiento de Loiu, por el que se oponía a medir el impacto sonoro de dicha actividad. En el auto el juez sostiene que, si bien el control del espacio, tránsito y transporte aéreos es competencia del Estado, «corresponde a la Corporación vizcaína el aislamiento de las viviendas».