La presencia de un vertedero de residuos tóxicos , dentro del aeropuerto de Loiu, supone un gran peligro para la población ya que , de producirse un accidente, en menos de un cuarto de hora, casi el 100% de la vida desaparecería en un kilómetro de radio.
La celda se construyó en 1997 con los residuos contaminantes del solar en el que se encuentra actualmente el aeropuerto. En el 2002 fue declarado ilegal, y el presidente de AENA, Manuel Arzuaga, se mostró receptivo y dispuesto a trasladar la instalación. Desde entonces, nada de nada. Hay tal silencio, tal complicidad entre las empresas que gestionan los residuos y quienes han permitido tanto la construcción del vertedero como quienes permiten que siga funcionando, que hace sospechar intereses entre unos y otros.
El vertedero se dan cabida desde residuos de lindane, pasando por metales pesados y polvos cotrell, hasta arsénico. Se trata, por tanto, de un lugar que entraña un gran riesgo para la seguridad ciudadana.
Desde Ezker Batua-Berdeak solicitamos la clausura inmediata del vertedero, así como la retirada del material que en él se encuentra, así como información de las actuaciones por parte de la Conserjería de Medio Ambiente para la resolución de este tema.