martes, 06 de junio de 2006
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El pasado 26 de abril, se cumplieron 20 años de la catástrofe de Chernóbil. 20 años de muertes, enfermedades y sufrimientos como consecuencia de un cúmulo de errores técnicos y humanos. Los 20 primeros años ya que, según los expertos, para que se extinga toda la radiación harán falta decenas de años, en los que la población de la zona seguirá comiendo, bebiendo y respirando contaminación radiactiva.

Una tarde del 25 de abril de 1986, la plantilla del reactos número 4 de la central nuclear de Chernóbil se preparó para la realización, el día siguiente, de unexperimento que, aunque entrañaba riesgos, ya se había realizado con anterioridad. Tras una caída del caudal de agua de refrigeración en la madrugada del día 26, comenzó el horror con una tremenda explosión que destrozó la losa que cubría el edificio de contención del reactor.

El Gobierno guardó silencio sobre el accidente, secreto de estado que duró diez días, cuando la gente que había estado expuesta comenzó a tener graves problemas de salud. Demasiada gente murió; unos 10.000 liquidadores, que se dedicaban a limpiar la central y que duraban dos minutos ahí arriba, los bomberos no llegaron de vuelta a sus hogares y, se calcula que unas 400.000 personas han muerto a causa de la radiación, sin contar con las enfermedades congénitas, los abortos, malformaciones y cánceres surgidos de aquella catástrofe.

El lado positivo está en el cierre de la central de Zorita el 30 de abril, día en el que Ezker Batua Berdeak se concentró para exigir que no ocurra ningún Chernóbil más y para congratularse de la existencia de una central nuclear menos.

En los últimos años, se ha reabierto el debate nuclear en España, y siguen surgiendo defensores de este tipo de energía, de la que estamos seguros no debería ser la energía del futuro. Los hechos han demostrado que, definitivamente, la energía nuclear es uno de los errores tecnológicos, medioambientales, económicos y sociales más graves de nuestro tiempo. Porque no vuelva a ocurrir, desde Ezker Batua Berdeak apostamos por las energías renovables, sostenibles. Energías que no entrañen peligros. Para que lo que sucedió en Chernóbil, no ocurra nunca más.
Publicado por amaiaaparicio @ 12:19  | medio ambiente
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